A esta altura del año pocas palabras adquieren un significado tan carnal, visceral, como "llegar". En estas horas, en las próximas, y en las posteriores a las próximas, y así hasta aproximadamente las 19 horas del 24, en muchas conversaciones, pensamientos seguro estará. Como un mandato, como una plegaria, como una esperanza, como un deseo o como una necesidad: llegar. Es curioso como a veces los recorridos adquieren relevancia por el llegar. Por lo general por llegar y no tanto por cómo se llega. El otro dia les escribía a mis docentes y les decia que pocas cursadas me han parecido tanto como una carrera de 42k, justo cuando entrabamos en la ultima semana. Por lo general cuando uno corre una carrera corta o larga, la pregunta en general es "llegaste?". En realidad creo que es una pregunta un tanto mal formulada, llegar es un verbo claro en un punto, y sumamente inespecifico en otro. Por ejemplo, cuando uno llega a una ciudad, primero llega al aeropuerto, terminal (salvo que uno vaya en auto), y luego llega al lugar de residencia, hotel, casa de amigo, familia, camping.. O sea que llegar acá, es un llegar en capítulos. Si a uno le agrega el factor distancia, es probable que una parte de uno tarde un tiempito en llegar, esos dias hasta que uno se acostumbra al nuevo lugar o a un horario luego de un jet lag molesto. Todo puede complicarse más si el equipaje no llega, o llega despues de haber ido a la otra punta del planeta. Por eso la pregunta "cuándo llegaste?" también es un poco compleja de responder.
Pero esta cursada me ha parecido más una carrera larga que un viaje, y como en ellas, el ultimo tramo es paradójico, cuando uno mas se acerca al final el final por alguna razón parece más lejano. Todo parece más pesado, y todo requiere un esfuerzo doble o triple, justo cuando uno tiene la mitad o un tercio de la energía y ganas. Tal vez los dolores y el cansancio sean lo que caractericen este momento, el de una carrera o el de una entrega. En ambas situaciones mantener el sentido vertical es complicado, sobre todo cuando el cuerpo empieza a implorar por el sentido horizontal. Y en ambas el horizonte tiene sentido soló si uno está de frente a él, inclusive de noche cuando el horizonte descansa.
Otra similitud de esta cursada con una carrera, que también les planteaba a mis queridos docentes, era la cuestión de las pérdidas, del dejar en el camino cosas. Cuando uno arranca una carrera de fondo al final es probable que haya perdido varios kilos y ganado desprolijidad. En una cursada parece que uno perdió tantas cosas, noches, salidas, tal vez una novia o novio, algún viaje, tal vez algún familiar, tal vez cierta tranquilidad o armonía, hasta cierta inocencia. Parece que ambas cosas están motivadas en base a pérdidas, o por lo menos el instante final está matizado por eso. Sin embargo creo que esto no es así. Creo que todo eso que no está, tangible o intangible fue parte del recorrido, y se convirtió y nos convirtió a todos en energía en movimiento. En todo caso el movimiento no existe si no hay un intercambio de energía, y ambas cosas sí que suponen el movimiento. Lo que sí es cierto que uno no es el mismo al concluir ese recorrido que inició. Hoy, entrando al 24, cuando todo se resume a unas cuantas horas por delante, y uno se concentra en eso, como uno sólo piensa paso a paso en los últimos 2000 metros, luego de haber corrido 40000 metros cual mostaza merlo, creo que la fe, esperanza, ganas, certeza la puede encontrar o saber en que hubo algo que nos trajo hasta ahora, hasta acá. Y eso no puede resumirse a una palabra, no es sólo suerte, capacidad, talento, oportunismo, trabajo, amor. Es todo eso junto. Una carrera de atletismo parece que es un hecho individual como pocos, parece que es uno corriendo contra uno mismo y contra una distancia. Una entrega o una cursada puede también ser eso. SIn embargo hay algo colectivo en ambas que está bueno y que también es algo en lo que uno puede apoyarse, y es el hecho de que no está solo. Puede ser un hecho individual pero no solitario. Ojalá esta última noche nadie se sienta solo frente a lo que resta.
En una carrera, en una cursada, como en muchas otras cosas, la meta puede estar marcada por una línea, un horario, o un hecho. Ojala para todos la meta no sea el fin, sino parte de otra cosa mas grande en cada uno.
Vamos todos! los unos, los dos y los tres!
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Vínculo permanente Respuesta de Eve von E el Diciembre 8, 2011 a las 12:20pm Gracias Nico y Juan! Costó sacarse todo ese pegote de encima, pero valió la pena :)
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